viernes, 4 de julio de 2014

10. Despiértame cuando acabe septiembre


Me di cuenta de que Sean no era un buen conductor, pues los botes que daba el coche no eran de lo más normales. Yo seguía con mis ojos tapados cuando Sean comenzó a hablar :

-Repetí el examen de conducir 4 veces, supongo que te habrás dado cuenta.

Yo asentí con la cabeza. Empezó a preguntarme. ¿Pero este chico no se daba cuenta de que me sentía incómoda?

-Y dime Anna, ¿cúal es tu color preferido?
-Negro- respondí sin ánimo de seguir hablando
-Vaya... bueno, ¿qué tipo de música te gusta escuchar?
-Siempre me gustó el rock, aunque Ed Sheeran me parece genial
-Supongo que te gustará Green Day, ¿no es así? - asentí con la cabeza, era uno de mis grupos preferidos -Has tenido suerte, tengo American Idiot aquí mismo.

En aquel momento comenzó a sonar Wake Me Up When September Ends. Amaba esa canción, le recordaba a su madre. Ella falleció en septiembre. Recuerdos inundaban su mente y las lagrimas se apoderaron de sus ojos. Justo entonces empezó a cantarla en voz baja

"Here comes the rain again
falling from the stars
drenched in my pain again
becoming who we are" 

Sean sonreía de oreja a oreja, le encanta oír a aquella chica cantar. Nunca supo porque su padre tuvo que hacer aquello a la familia de Anna. En ese momento enfureció, no iba a permitir que a Anna le pasará nada. Era su deber protegerla, no quería que le pasará lo mismo que... apretó el volante con el recuerdo y dió un frenazo. 

-¡Sean! ¿ya hemos llegado?
-Sí- contestó secamente.

Bajó del coche y abrió la puerta de Anna. Esta, por supuesto, le preguntó si podía quitarse la banda. Sean río cuando cogió a Anna y se la llevo al hombro como un saco de patatas. Ella gritaba, pero él hacía caso omiso de sus insultos y patadas. Al llegar contempló el lugar, se había hecho de noche muy pronto. Bajo a Anna y esta, le pegó un puñetazo en el brazo. Le retiró la venda y esperó su reacción al ver el lugar.

-Es... Es...
-Impresionante, ¿verdad?

Anna asintió con la cabeza alucinada por lo que observaba. Tenía la visión de toda la ciudad.

-¿Por qué me has traído hasta aquí?

Sean empezó a ponerse nervioso, él tampoco tenía idea. Solo quería saber que estaba bien. Empezó a rascar su tatuaje y Anna lo notó.

-Tu tatuaje...
-¿Qué, qué ocurre?
-¿Cúal es su significado?
-"Pero el tiempo no perdona", esta en latín
-Y, ¿por qué decidiste hacértelo?
-Algunos errores no se borran jamás, ni con los años...

Entonces los dos se giraron para ver la magnífica vista que tenían. Había oscurecido y podían ver todas las luces de la ciudad.Anna cerró los ojos...

-Wake me up, when September ends....

¿Errores que jamás se borran?

sábado, 21 de junio de 2014

09. El hombre que no puede ser movido

Anna decidió salir un rato a tomar el aire. Llevaba su cámara con ella. Había dejado la gargantilla en casa, era demasiado valiosa para perderla. Se ajusto el gorro gris que llevaba puesto y salió sin rumbo fijo. Al divisar una preciosa escena en un parque decidió parar. Eran dos niños sentados en un arenero de la mano. Y no mucho más lejos, en el fondo , una pareja de ancianos cogidos de la mano observándoles. Aquello era realmente tierno y esa foto debía de ser suya. Al terminar de hacer varias fotos a los pájaros y los árboles, se sentó en un banco.Recordó la melodía que había cantado tiempo atrás y cerró los ojos. No se percató de que alguien se había sentado a su lado.

-¿Ves a aquel hombre? - le preguntó Sean. Anna asintió con la cabeza sorprendida.Pero que chaval más extraño, aparecía en los momentos más inoportunos. - Es el hombre que no puede ser movido.
Era un hombre de unos 70 años aproximadamente que llevaba un ramo de rosas en las manos. Miraba su reloj cada dos por tres.
-¿Y eso a qué se debe? - le respondió Anna con curiosidad.
-Su mujer murió hace 7 años. Hoy es el día de su aniversario, viene todos los años con la esperanza de que algún día vuelva.
-Pobre...- Anna agachó la cabeza y sintió tristeza por aquel hombre.
-No te pongas así - Sean le paso un brazo por encima de los hombros - su amor será eterno.
Anna sonrió hacia aquel tierno comentario.
-No sabía que tuvieras ese lado tan tierno. Sean hizo un amago de sonrisa pero, más bien, le salio una mueca.
-Si, bueno, hay muchas cosas que no sabes todavía de mí.
-Irónico - respondió Anna.
-¿Qué?
-He hablado contigo 2 veces en mi vida, es normal que no sepa casi nada sobre ti.
-Quizás tú no sepas apenas nada sobre mí, pero yo sí de ti - le contestó este retirandole un mechón del pelo y colocandoselo detrás de la oreja. Y sin darle lugar a hablar, cogió a Anna del brazo - Ven, quiero llevarte a un lugar.
-No voy a ir con un completo desconocido a ninguna parte - se negó Anna zafándose de su agarre.
-Por dios, ni que fuera un asesino.-respondió sonriendo. Aquella sonrisa preciosa que tenía. Sus ojos habían tomado un color verde.Entonces Anna recordó la conversación que había escuchado anteriormente.
Volvió a negar y comenzó a andar hacia atrás. En aquel momento contempló como Sean se acercaba a ella. Estaba muerta de miedo. Empezó a hacerle cosquillas y Anna no paraba de reír.
-Para , por favor- Anna apenas podía respirar.
-¿Aceptas venir conmigo? - Anna asintió con la cabeza recuperando aire.- Vamos- dicho esto la cogió de la mano. - Por cierto, tu risa es encantadora.
-Eres muy distinto a como te imagine el primer día que entraste en clase.
-Ya sabes Anna, nunca judges un libro por su portada, ahora deja de hacer pregunta y ponte esto alrededor de tus ojos- Anna dudo un momento- Confía en mí - Se la colocó en sus ojos y Sean le guió hacía el coche.

¿Por qué debía de confiar en él? ¿A dónde se dirigía?

jueves, 12 de junio de 2014

08. Una llave y un ala


Contempló el rostro de Bradley. Decidió continuar su camino cuando oyó que alguien pronunciaba su nombre.

-Escúchame, por el bien de tu amiga la pelirroja, no te vuelvas a acercar a ella. Ya sabes lo que puede pasar.- dijo Sandy con un tono que no le hizo ni chispa de gracia a Anna.- Hazlo, o os enfrentaréis a las consecuencias.

Anna no tenía palabras para describir lo que sentía en aquel momento. Tenía la garganta seca y los ojos llorosos. Brad llegó corriendo hacia ella, pero Anna rápidamente ya se había secado los ojos.

-Princesa ! – Anna no pudo evitar sonreír ante las palabras de Brad, siempre le hacían sentir bien – supongo que piensas que a qué se deben estás rosas – prosiguió mientras agachaba la cabeza y se rascaba el cuello – yo quería preguntarte si vendrías al baile de Halloween conmigo.

-Vale- contestó Anna débilmente.

-Si dices que no, lo entenderé… ¿QUÉ ? ¿ He oído un sí ? – Brad la abrazó y le dijo que la esperaría el viernes a las 20:00 en la puerta de su casa.

La cabeza de Anna estaba llena de dudas. ¿Por qué le había dicho que sí? ¿Qué significaba aquello del cuerpo? ¿No debía hablar más con Ruby? Negó con la cabeza. No iba a dejar de estar Ruby, por una vez tenía alguien. Estos últimos meses llenos de recuerdos y diversión… no iba a permitir que nadie se los arrebatara. Pero en ese momento recordó que hacía días que su padre no venía a casa. Cada día era peor. No entendía porque la vida era tan cruel. “Siempre nos quita lo que más apreciamos” pensó Anna. Sandy quería quitarle la mínima parte de felicidad que había en su vida. En su habitación, había un silencio sepulcral. 

“But I'm only human and I bleed when I fall down.  
I'm only human and I crush and I break down.
Your words in my head, knives in my heart,
you build me up and then I fall apart 
'cause I'm only human.”


Aquello salió desde lo más profundo de su corazón. Quizás nadie se había dado cuenta, pero ella también era humana. Ella era alguien más. Tenía derecho a ser feliz y hacer lo que quisiera. Tenía derecho a respirar sin miedo a que alguien le quitara el aire. Sin querer, las lagrimas se habían acumulado en sus ojos. Quería hacerlo, de verdad quería hacerlo. Anna quería demostrar al mundo que era una humana. De pronto, sonaron unos golpes en la puerta de su casa, seguido de una voz masculina. Bajó corriendo a ver quién era. Al mirar por la mirilla no divisó a nadie en la puerta. La abrió y miró para los lados. No había nada. Entonces, cuando iba a cerrar la puerta se percató de un pequeño joyero en el suelo. Lo cogió y lo abrió. Era una gargantilla de cuero con dos colgantes, un ala y una llave.

¿Qué quería decir aquello? ¿Quién había dejado eso allí?

miércoles, 11 de junio de 2014

07. Sonríe, eso les molesta

 Llevaban mirándola toda la hora y Anna se sentía incómoda. Durante las últimas semanas siempre estaba con sus nuevos amigos. Pero, el instituto seguía siendo el infierno de Anna. Sandy siempre estaba atormentándola. No sabía que le había hecho para merecer esto. Había llegado octubre, eso significaba que pronto sería Halloween. No es que le gustara todo eso de ir a pedir caramelos o ir a un baile, pero Ruby llevaba dándole la lata durante toda la semana. Ella siempre estaba ahí para protegerla cuando Sandy empezaba a hacer de las suyas. Que mejor forma de agradecérselo que ir con ella. Pero por supuesto, Anna no se disfrazaría. Iba vestida con una sudadera roja con el logo de Marvel en ella. Justo cuando se disponía a entrar en su respectiva clase sintió que alguien le empujaba contra la pared. Le había dolido. Era Sandy. Cogió a Anna del cuello y le tiro del pelo. La soltó y la miro de arriba abajo riéndose. Aquello le dio a Anna inseguridad y sus ojos se cristalizaron.

-Idiota – le dijo Sandy antes de meterse en la clase.

 Anna corrió al baño a verse la cara. El maquillaje se le había corrido un poco debajo de sus grandes ojos grises y tenía la mejilla bastante roja Se lavó la cara y volvió a clase. A la hora del almuerzo, Ruby no apareció, y Anna empezó a sentir miedo. Sandy le echo un vistazo de reojo y Anna agachó la cabeza de inmediato. La risa de aquellas personas a las que no soportaba inundo el lugar.

-Sonríe- Anna levantó la cabeza para ver de dónde provenía esa voz – Eso les molesta.

 Sean acababa de pasar a su lado y volteó para guiñarle el ojo. Salió de la sala con una camisa vaquera a la espalda. Anna sintió curiosidad y fue a ver dónde se dirigía. Estaba sentado en la sombra de uno de los árboles del patio, leyendo. Quería esa imagen. Rápidamente sacó su cámara y capturo aquella imagen. Tenía un perfil perfecto. Entonces el teléfono de Sean comenzó a sonar.

-¿Cómo que has perdido el cuerpo, estás loco? ¿Sabes la que puedes liar? –susurraba enfadado a su teléfono.

 Anna se cubrió la boca con sus manos y salió del lugar. Intentaría borrar aquello que había escuchado de su mente pero le resultaría difícil. A la hora de salida, Anna se dio prisa, no quería encontrarse con nadie no deseado. Pero fue entonces cuando vio algo que no se esperaba. Brad tenía un pequeño ramo de flores en la mano y miraba de un lado a otro.

¿Serían para ella?

domingo, 8 de junio de 2014

05. Solo por un día

"And they say She's in the Class A Team Stuck in her daydream Been this way since 18 But lately her face seems Slowly sinking, wasting Crumbling like pastries."


Anna no tenía ni idea de cuantas veces había escuchado aquella canción, pero no se cansaba de hacerlo. Era sábado por la mañana. Se despertó un poco más tarde de lo normal, la noche anterior no la olvidaría jamás. En ese momento un pájaro se poso en su ventana, fuera estaba lloviendo con mucha fuerza. Anna no dudo en coger la cámara y hacer una foto de aquello. El pájaro echo a volar segundos después. Volvió a tumbarse en la cama y cerró sus ojos. Cuándo la noche anterior encontró a su padre tumbado en el sofá con una botella de ron en la mano. Cogió una manta y se la puso por encima.Deseaba con todas sus ganas volver a ver a su padre feliz.En aquel momento escuchó unos golpes en su ventana. "¿Piedras?". Miró por la ventana pensando que era Sandy intentando molestarla, pero no. Eran Mick y Ruby. Abrió la ventana y una piedra pasó cerca de su cara. Anna abrió sus ojos y volvió a asomarse para ver a Brad tapándose la boca 

-¿PERO QUE MIERDA HACES? Podrías haberme destrozado la cara. 

-Perdona, pretendía que quedará épico como en las películas- y soltó una carcajada. Tenía una sonrisa preciosa. 

-Anna, baja, vamos a salir a comer- dijo Ruby cambiando de tema.

 -Pero estoy en pijama y además, son las 12 de la mañana!- gritó Anna.

 -No importa, tu pijama de conejitos es muy bonito y para llegar al lugar en el que comeremos se tarda su tiempo- dijo Mick intentando convencer a Anna.
 Anna se cambió en dos segundos, y cuándo se disponía a salir de su habitación se dió cuenta de que algo fallaba. Podría despertar a su padre, y aquello se convertiría en un infierno. 

- Chicos, hay un pequeño gran problema, no puedo salir por la puerta. 

-Pues salta por la ventana a lo CatWoman- contestó Mick 

-Eso! Queremos ver el espirítu Tarzán que tienes Anna- prosiguió Brad. 
Ruby solo reía. Anna decidió que lo mejor era bajar por el árbol que había cerca de su ventana. Empezó a bajar cuando se resbaló y cayó directamente de culo al suelo. Los tres rieron al unísono. Anna se hizo la enfadada y Ruby la abrazó. 

-Anda vamos, CatWoman.

 Durante el viaje estuvieron bromeando sobre la caída, sobre que si fuera una superheroína tendría el poder de partirse el culo. Cuándo llegaron al lugar Anna no podía creer lo que veían sus ojos. Los tres empezaron a caminar, al ver que Anna no iba con ellos giraron la mirada hacía ella. 

-Vamos?- le preguntó Ruby. 

-Sí- contestó Anna alcanzándolos.

 "Vamos Anna, sé feliz.Solo por un día"

sábado, 7 de junio de 2014

04. La ciudad de las luces.


A la hora del almuerzo,Anna decidió sacar su cuaderno de dibujo. No podía sacar de su mente el tatuaje de el chico nuevo. Pero levantó la vista cuando noto la mirada de alguien sobre ella. Era Ruby Mindford, también había entrado este año, aunque no en su clase. Tenía una melena pelirroja que le caía por la espalda y unos preciosos ojos verdes.

-Perdona, ¿puedo sentarme contigo en esta mesa?- preguntó su voz dulce.
-Será mejor que no...- respondió Anna apenada. No quería parecer mala chica, pero sabía que si esa criatura se sentaba a su lado,Sandy la criticaría. Y no quería arruinar la vida de otra persona.
-Pues, lo siento, pero no hay otro sitio.- seguido de esas palabras, se sentó a su lado.
Anna estaba muy sorprendida ante su comportamiento, pero no podía evitar sentirse mínimamente feliz por tener compañía.Charlaron durante toda la comida, Ruby era realmente graciosa y ocurrente.

-Hay cosas que no entiendo, por ejemplo, dicen que Crepúsculo está basado en hechos reales. JA! Yo también recuerdo cuándo un hombre-lobo y un vampiro se pelearon por mí.
No podía parar de reírme con las expresiones faciales que ponía. En ese momento, Sandy y sus secuaces pasaron a su lado y un escalofrío recorrió su cuerpo .Ruby lo sintió, cogió a Anna de la mano y se la llevo a rastras por todo el instituto. De ahí, paso a contarle porque su temor hacia Sandy.

-Anna, eres muy tierna, que no te afecten las zorras esas.- pronunció con un tono de voz tan cálido que hizo a Anna extremecerse.- Estás dispuesta a salir a cenar conmigo esta noche, tengo que presentarse a Mick y a Bradley.

-Va-vale- asintió Anna con su cabeza, por una vez, sintió una pequeña parte de felicidad en su cuerpo.

Tras despedirse con un abrazo, Anna divisó que no había peligro en los pasillos. Afortunadamente llegó sana y salva a su casa. Lo primero que hizo en su habitación fue colgar el dibujo del tatuaje en la pared.

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 Llevaba horas mirándose al espejo. Una camiseta blanca, chaqueta vaquera, pantalones y unas botas marrones. El pelo lo tenía liso y caía por sus hombros.Habían quedado en que vendrían a recogerla a las 21:00. De repente, vio como un coche rojo se apróximaba hacia la puerta de su casa a máxima velocidad. Una cabeza con una melena caoba asomaba por ella. Ruby salió a saludar y les presentó a sus amigos.

-Yo soy Mick, sí, soy el negro.- llevaba un atuendo normal acompañado de un gorrito de lana.- Encantado.
-Y yo soy Brad- continuó en chico de la melena caoba. Seguidamente le cogió la mano a Anna y la besó.Esta se ruborizo y Brad rió. Sus ojos eran de un azul eléctrico precioso.
-Anda ya Romeo, vamos.- dijo Ruby dándole una colleja en la cabeza.

La velada fue maravillosa. Eran todos adorables y graciosos. Mick tenía un brillante sentido del humor y rapeaba increiblemente bien.Se notaba que era negro. Mientras tanto, Brad, era muy romántico y quizás un poco alocado.

-VIVA LA CIUDAD DE LAS LUCES!- gritaron Mick y Ruby al unísono por la calle. Anna soltó un risita y contempló el rostro de Brad. Este le miraba. Cuando se dió cuenta de esto, agacho la cabeza.
-No te avergüenzes de ser preciosa.- le contestó este.

Anna no podía dejar de pensar en esas palabras durante toda la noche. Y aquel tatuaje...

¿Qué podía significar?


miércoles, 4 de junio de 2014

03. Sean Clair

Aquel día llego temprano al instituto. Aún le quedaba tiempo para devolver el libro que cogió prestado días atrás. Entró en la biblioteca saludando a el Señor  Smith, el bibliotecario de  60 años que no tenía intención de jubilarse. Después de aquellos 10 minutos, entró en la clase de física y química. Una vez más, el asiento que se encontraba a su lado estaba vacío. Una carcajada resonó en toda la clase. Suponía que era Sandy, no pensaba girar la cabeza. En ese momento, llegó el John. Sin duda era uno de sus profesores favoritos. Su manera de explicar era realmente buena. Tenía el pelo canoso a juego con su barba, y siempre iba acompañado de su maletín de cuero marrón. Pero hoy, no venía solo. Un chico bastante alto y con un gorro negro, entró a la que sería , su nueva clase.

-Mis queridos alumnos, tengo el placer de presentarles a un alumno nuevo- dijo John con su mejor sonrisa. – Su nombre es Sean Clair.

"Interesante nombre". En ese momento me fije en el mechón de pelo rubio que tapaba uno de sus ojos. Sus ojos. A simple vista parecían marrones. No pude evitar fijarme en la camiseta que llevaba puesta. Llevaba el logo de Misfits en ella. Le encantaba esa serie. Despertó en ese momento cuando oyó un comentario:

-Vaya yogurín- dijo Sandy lo bastante alto para que Sean se enterara.


En ese momento el profesor le dijo a Sean que se sentará donde él quisiera. Como aquello no era una película, no iba a sentarse con Anna. Decidió sentarse enfrente de ella. Justo en el momento que sacó su cuaderno, cruzaron miradas, él le sonrió. “Sonrisa bonita” pensó Anna. No dudo en agachar la cabeza y sonrojarse. Al salir de clase se  fijó  en el tatuaje de su antebrazo. Sin lugar a dudas, este chico estaba lleno de misterios.

miércoles, 14 de mayo de 2014

02.Tú puedes.



Anna llegó corriendo a casa, no quería seguir escuchando más insultos hacia su persona y a la de su padre. Él, aunque llegará tarde a casa y no se acordará ni de su nombre, era su padre; y su única familia. Grito un “hola?” al llegar a casa. No obtuvo respuesta. Suspiro aliviada. Fue directa a la cocina, tenía muy poca hambre. Comió un trozo de pizza y subió de inmediato a su habitación. Su habitación, su refugio. Allí podia aislarse del mundo. Las paredes estaban cubiertas de fotografías tomadas por ella. Era su afición. Recordaba cuando a los 6 años, su madre le regaló una cámara de esas gigantes adaptadas para niños de aquella entonces,su edad. Su madre… cuánto la extrañaba! Era la mujer más tierna y bella que había podido existir. Desgraciadamente, murió cuando Anna solo tenía 10 años. En aquella época, Anna sufría el acoso escolar que sufre ahora. Su madre, Laureen, solía decirle “Anna cariño, tú puedes hacerlo, puedes hacerlo” y le daba un cálido abrazo. Anna se secó las lagrimas con la manga de su camiseta. Su vida dio un giro de 180º desde entonces. Al acabar de estudiar, decidió ponerse a leer un libro. Los juegos del hambre. “Lastima que Peeta sea solo ficticio”. Ella jamás había besado a un chico. Una vez  se enamoró, pero Sandy se enteró y la puso en rídiculo. Soltó en libro. Escucho un sonido que provenía de la planta baja.Era solo su padre, acababa de llegar. Anna bajó las escaleras y un fuerte olor a alcohol impregno sus fosas nasales.

-Papá, has vuelto a beber?

 Como respuesta obtuvo una bofetada de su padre en la cara.

-Cállate Anna, deja a tu padre en paz de una puñetera vez.

Las lagrimas amenazaban con salir, pero no podía llorar. Debía de mantenerse fuerte.
Se dio una ducha y se fue a dormir. Cerró los ojos.

“Anna cariño, tú puedes hacerlo,puedes hacerlo”.  Aquellas palabras se repetian en su mente una y otra vez.

¿De verdad iba a ser capaz de hacerlo?

miércoles, 7 de mayo de 2014

01.Anna


- ¿Estás bien?
- Claro .
Dicho esto, esbocé una sonrisa reprimiendo mis lagrimas. Tenía ganas de decirle lo que sentía realmente,de darle las gracias por todo. Pero lo único que hice ,fue agachar la cabeza y fingir que todo estaba bien. Nada estaba bien.
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Hacía frío aquella tarde de septiembre, extraño porque el verano había acabado recientemente.Anna se colocó bien su mochila a la espalda. Llevaba su camiseta favorita con el logo de Nirvana en ella.Su infierno comenzaba de nuevo. Tal y como esperaba, Sandy y sus esclavas, soltaron unos comentarios criticando su forma de vestir, su pelo, etc… Anna se retiró un mechón de su cabello castaño para poder observar con claridad sus compañeros de este curso.Se dirigió corriendo hacía el aula de literatura. Siempre le resultó muy agradable su profesora. Daba un aire de tranquilidad y serenidad a la clase. Isabel sacó el libro de “ Cien años de soledad” y comenzó a escribir en la pizarra algunas de sus citas más importantes. Anna abrió su cuaderno y empezó a copiar, cuando de repente, sintió algo extraño en su cuello.El primer día del curso y ya comenzaban a molestar. Dudo si girarse para decirles algo, pero sintió miedo. Como siempre, la cobardía se apoderó de ella. Al salir de clase, tuvo la grata sorpresa de encontrarse a Sandy allí. Agachó la cabeza, sabía que iba a por sus puntos débiles.

-Anna, querida, todavía no ha vuelto tu padre a casa?- dijo Sandy con una sonrisa de maldad en su cara. Anna negó con la cabeza. Su padre era alcohólico desde hace años. Desde el accidente que cambió su vida. Siguieron atacándola oralmente durante media hora. Definitivamente, odiaba el instituto.Odiaba su vida. Odiaba ser Anna.